Entre el set y la contadora hay un Excel, tres chats y alguien que se acuerda.
En Kraten Studio la contabilidad no se captura. Sale de producir.

Cada cosa que haces en producción ya es contabilidad.
Nadie vuelve a capturar lo que ya pasó, porque lo que pasó es el registro.
Presupuesta donde siempre. Aquí se ejerce.
Subes tu Movie Magic o tu Excel y Studio arma el árbol de cuentas. Los traspasos, ampliaciones y reducciones se hacen adentro. Si la película cambió mucho, subes la nueva versión.
Una sola vez. Lo demás se llena solo.

El contrato ya está esperando a Legal.
Palomeas las líneas del presupuesto y el deal memo sale con partida, tarifa y vigencia. Tu prestador llena sus datos desde su liga y firma desde su celular. Al aprobarse, el contrato nace solo.
En los libros: la partida queda comprometida.
El viernes, la nómina ya está armada.
Todos los que trabajaron esa semana, con su partida, su cuenta y su retención. Cuando llega la factura, el sistema la lee, la cruza y le pregunta al SAT si sigue vigente. Si ya la cancelaron, el pago no sale.
En los libros: devengado, ejercido y con su póliza.
La comprobación ya no llega en un sobre.
Subes la foto del ticket y Studio la lee. Las reglas de la casa hacen el resto: qué es deducible, cuánto va sin factura y quién no puede pedir otro anticipo hasta comprobar el anterior.
En los libros: cada gasto aceptado, con su póliza.
Cuánto llevas gastado hoy, no hace tres semanas.
Original, vigente, comprometido, ejercido y costo final estimado, por partida. Cada cifra te lleva al documento que la generó.
Tú ya sabes cómo produces. El sistema se entera.
Tu primera producción la dejamos armada contigo, con tus machotes.
- Tus folios
- Tus nombres de archivo
- Tus cadenas de aprobación
- Tus permisos por departamento
- Tus machotes
Donde hay dinero, Studio no adivina.
La retención se sugiere según el régimen del prestador. Si no hay regla, te lo dice. Cada número se puede rastrear y cada decisión tiene nombre y firma.
No presupuestamos: para eso ya tienes Movie Magic.
No timbramos ni declaramos: llevamos tus libros y le armamos el paquete del mes a tu contadora.

Tu siguiente película no debería empezar en blanco.
Mándanos el Excel con el que hoy llevas la producción. Te enseñamos cómo se vería en Kraten Studio.
Enséñanos tu peor Excel